¿Se imaginan lo duro que sería que un bebe llegara

a una familia cuando los papás ni siquiera se lo imaginaban? ¿Qué pasaría con todos los preparativos? Una casa de "adultos" en donde dos personas conviven ya bajo ciertas reglas establecidas, un trabajo
absorvedor, actividades sociales a cualquier hora... y súbitamente, un bebe, salido de no se donde,
directamente en sus brazos. Qué desastre!
La naturaleza nos da 9 meses, que apenas son suficientes, para intentar arreglar todo lo que podamos de manera que la llegada del recién nacido sea lo más sencilla posible.
Hay que aprender lo básico sobre los
escuincles: saber qué buscar cuando lloran, cada cuanto comen, cómo cambiarles el pañal; todos los que ya son padres saben cuántas cosas son necesarias dominar para que todo fluya
tranquilamente.
A nosotros, el gobierno de Canadá con el Gobierno de
Québec nos dan
aproximadamente 9 meses también (MUY VARIABLE!), desde que metemos los papeles hasta que logramos salir con los pasaportes con una visa permanente.
Y de la misma manera, si pretendemos que nuestra inserción a la nueva vida sea fácil y agradable, tenemos que prepararnos.
Así, que mientras cada día es un nuevo reto a la paciencia, puedo decir: Gracias gobierno de Canadá por darme la oportunidad de llegar bien preparada! El resto: depende de mí.