
Yo no se si les ha pasado, pero cada vez que se me ocurre decir que me voy
definitivamente a Canadá, casi invariablemente las personas hacen comentarios como: "yo nunca aguantaría el frío", "que horror!, tan obscuro que se pone en invierno!", "¿y quedarte dentro de la casa por 6 meses seguidos", "cómo no ver el sol por la ventana todas las mañanas!", "y tenerte que vestir y desvestir de capas y capas de ropa cada vez que se te ocurre moverte!", "¿y quien va a remover la nieve por las mañanas?"
Para mi, todo lo que nos ofrece ese gran país tiene muchísimas más ventajas que preocuparme por las cosas prácticas que conlleva el invierno. Sí, se que hay muchas costumbres que voy a tener que modificar, pero por eso, son
costumbres y uno se acostumbra y desacostumbra a un montón de cosas.
Lo que sí puedo decir que me preocupa (me estoy ocupando antes de exponerme) es el
winter blues, la depresión
invernal o el desorden afectivo estacional. Y sí me preocupa, porque quiero evitar "un problema más". De lo que leí hace unos años, las principales causas
psicosociales de depresión más importantes son la pérdida de la pareja, la pérdida del empleo, las mudanzas y la pérdida de la salud. El acto de migrar involucra estos factores, porque uno pierde la cercanía con sus seres queridos (en muchos casos la pareja migra con uno, pero no siempre),
generalmente renuncia a un empleo fijo y tiene que cambiar de ambiente. Entonces, los
migrantes somos como un blanco fácil para que la depresión nos ataque, mas no significa que todos vamos a pasar por esto (sólo 1 de cada 4 o 5 personas
aproximadamente, y especialmente las mujeres).
¿Qué podemos hacer si ya nos tocó? Si nos sentimos medio
down pero podemos todavía continuar bien con nuestra vida cotidiana, entonces podemos poner atención a esos pequeños detalles:
- buscar actividades que disfrutar: una buena idea es encontrar algún deporte invernal que nos llame la atención para estar esperando el invierno y empezar a ponerlo en práctica.
- Ver la luz: aparentemente el winter blues está más relacionado con la falta de exposición al sol que con la temperatura, así que hay que buscar, cuando las condiciones climáticas lo permitan, exponerse al sol (aunque sea a través de una ventana). Una buena caminata por la mañana es buena idea.
- Exprésate: comentar con tus seres queridos tus sentimientos e intentar pasar más tiempo con ellos (si es que eso te hace feliz). También hay varios grupos de apoyo a los que se puede recurrir, como los que existen para los migrantes, aunque no estén directamente relacionados con el winter blues.
- Busca ayuda: si sientes que la necesitas, búscala lo antes posible. Los profesionales pueden ayudar de varias maneras; desde escuchar y dar su opinión (a veces únicamente con saber que pasa uno se siente mejor) hasta recomendar terapia de luz o terapia con medicamentos.
Tengo un amigo que está haciendo su
postdoctorado en
Suecia, y ahí los doctores le dijeron que como el está acostumbrado a recibir el sol de México, debería planear sus sesiones de terapia de luz antes de tener los síntomas. Yo no encontré recomendaciones tan drásticas en lo que busqué, pero se me hizo muy interesante.
Aquí les dejo un
link FamilyDoctor.org (en inglés) en el que se explica un poquito lo que es la enfermedad y los
tratamientos. Si alguien tiene interés en un artículo médico (también en inglés) de la Universidad de
Rochester en
New York, lo puede encontrar en esta referencia o me lo puede solicitar y con gusto se lo mando a su
email:
Seasonal affective disorder.
Lurie SJ et al,
Am Fam Physician 2006
Nov 1;74(9):1521-4
¿Algunos de los que ya tienen tiempo viviendo en la parte
super norte han experimentado
winter blues o algo similar?
¿Qué es lo peor del invierno que les ha tocado vivir?